Activación del talento
Activación del talento: Cómo convertir el potencial de la fuerza laboral en resultados para la organización
La última década ha visto a empresas de todo el mundo correr para incorporar nuevo talento a sus negocios, pero dada la complejidad que implica la atracción del talento correcto, actualmente están buscando nuevas formas de conseguir las habilidades que necesitan.
Aquí es donde la activación del talento se vuelve relevante.

De la adquisición a la activación
Entonces, ¿qué es exactamente la activación del talento? Según el autor y experto en gestión Marcus Buckingham, significa “tomar el potencial humano y convertirlo en desempeño”.
A primera vista, podría parecer un concepto sencillo: sacar el máximo provecho de tus empleados. Pero en cuanto se analiza con mayor profundidad, la activación del talento resulta mucho más compleja de lo que parece.
Bien implementada, incluye una gama de estrategias como aprendizaje y desarrollo, gestión del desempeño, crecimiento profesional y contratación interna.
Cuanto más desarrolles a tus colaboradores actuales, menor será tu dependencia de un mercado externo de talento volátil. Se trata de empoderar a los contribuidores individuales de hoy para que se conviertan en los líderes del mañana.
Las investigaciones sugieren que las contrataciones externas cuestan aproximadamente entre 18% y 20% más que las internas y, además, es más probable que ese talento termine dejando la empresa con el tiempo.
La activación del talento también conduce a una fuerza laboral más feliz, comprometida y productiva. Hasta el 94% de los trabajadores afirma que consideraría quedarse más tiempo en una empresa que invierte en su desarrollo profesional.
Activación del talento efectiva en acción
Para que la activación del talento funcione, necesitas un plan claro para convertir a los contribuidores individuales de hoy en los gerentes y ejecutivos del mañana, respaldado por promociones y movilidad interna.
Para promover a las personas en el futuro, es necesario comenzar hoy a desarrollar las habilidades correctas, poniendo a los colaboradores en el asiento del conductor de su aprendizaje y su carrera.
1) Crear una ruta de carrera estructurada
El crecimiento profesional no ocurre por accidente. Requiere una ruta clara y compartida entre la empresa y el empleado, donde ambos sean corresponsables del desarrollo.
Muchas organizaciones asumen que una persona lista para su rol actual está automáticamente preparada para liderar, lo cual no siempre es cierto. El liderazgo requiere habilidades nuevas que deben enseñarse de forma estructurada.
Por ejemplo:
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Reuniones 1:1 enfocadas en habilidades y progresión
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Identificación del rol futuro deseado
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Definición de un horizonte realista para el siguiente paso
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Identificación de habilidades y metas clave
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Integración del aprendizaje en los objetivos de desempeño
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Seguimiento continuo y retroalimentación constructiva
Un proceso estructurado de L&D permite a las personas tomar control de su carrera y conecta directamente el aprendizaje con promociones y desempeño.
2) Ofrecer diferentes alternativas para el aprendizaje
Las personas aprenden de maneras distintas. Para activar verdaderamente el talento, es necesario ofrecer múltiples formatos de aprendizaje que se adapten a diferentes estilos y necesidades.

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Autoguiado: cursos online, webinars, libros y contenidos bajo demanda
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Entrenamiento grupal: mesas redondas, workshops y “lunch & learns”
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Mentoría: acompañamiento interno o externo más allá del jefe directo
Ninguna solución funciona para todos. Por eso, es clave contar con una mezcla equilibrada y asegurar que todos conozcan los recursos disponibles.
3) Empoderar a los managers para dar retroalimentación
La retroalimentación es el ingrediente secreto de la activación del talento. Dar feedback efectivo es una habilidad que se aprende y debe desarrollarse intencionalmente.

La buena retroalimentación debe ser:
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Frecuente: no limitada a evaluaciones anuales
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Accionable: clara, específica y orientada a mejorar
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Honesta: directa, respetuosa y constructiva
Desbloqueando el potencial completo de tu fuerza laboral
En un entorno económico desafiante, la activación del talento no es un lujo, sino una ventaja competitiva. Las organizaciones que invierten hoy en las habilidades y carreras de su gente cosecharán beneficios sostenibles en el largo plazo.